El proyecto representa un paso más en la apuesta por infraestructuras flotantes versátiles y adaptadas a entornos naturales de alto valor ecológico. La plataforma, de 300 m², ha sido concebida para ofrecer una experiencia gastronómica diferencial en uno de los puntos más visitados del archipiélago.
Una de sus principales singularidades es su sistema de movilidad: el bar-restaurante se traslada cada día desde la isla principal hasta su zona de explotación en El Acuario, permitiendo flexibilidad operativa y garantizando condiciones óptimas de mantenimiento y seguridad.
El diseño de la estructura prioriza la estabilidad, la seguridad y la integración paisajística, reduciendo la necesidad de intervenciones permanentes en el entorno marino. Este modelo de infraestructura flotante contribuye a dinamizar la oferta turística sin alterar de forma significativa el ecosistema.
Con esta instalación, Aromen consolida su posicionamiento en el desarrollo de soluciones marítimas innovadoras para destinos turísticos, combinando ingeniería, sostenibilidad y nuevas experiencias sobre el agua.